Es la segunda salida a mar abierto, programada dentro de los entrenos de Vies Braves. Estos entrenos  que se realizan en piscina, con el objetivo de preparar al/a nadador/a para que pueda realizar salidas de natación a mar abierto de una manera tranquila y segura.

  • Sábado 18 de marzo de 2017
  • Platja de Fenals, Lloret de Mar
  • Temperatura exterior: 19ºC
  • Temperatura agua: 15,5ºC
  • Distancia nadada: 1200m.
  • Fenals – Cala de sa Boadella

Preparando la nadada

Todos los integrantes llevan neopreno, aquellos que no tienen, la organización les proporciona uno gratuitamente. Hoy también todos llevan patucos de neopreno. El agua esta fría y vale la pena ir bien protegido.

Un briefing a pie de playa por parte de Txell, la entrenadora de Vies Braves, mostrando el cartel de la Vía, sirve para visualizar el recorrido, recordando una vez más las recomendaciones de uso y seguridad y también de como se organizaran los grupos.

Todo el mundo se siente relajado, aunque hay alguna mirada de respeto, hay dos participantes que es la primera vez que nadan en grupo en aguas abiertas. Esto es importante saberlo, para poder estar pendientes de las reacciones que puedan tener.

La nadada

El primer contacto con el agua en esta época del año siempre es especial, comentarios, algún grito, los hay que se adentran en seguida,  otros como si no quisieran… después de unos instantes empiezan las primeras brazadas. El agua, lejos de ser cristalina, permite ver el fondo perfectamente. El grupo de estira muy rápido. Es el debut de Sílvia, y nota las primeras incomodidades, la cara le quema debido al contraste brusco de temperatura, nota que el neopreno la agobia –es la primera vez que lleva uno-  y no puede nadar de manera tranquila. Dos miembros del grupo se quedan con ella, esperándola, tranquilizándola… después de tres-cinco minutos el frio ya no se nota y las brazadas empiezan a fluir. Pasamos por la Punta d’en Sureda dejando Fenals atrás, ara ya todos sabemos que tenemos que llegar a la Cala de Sa Boadella.

Después del Sorral d’en Sureda, pasamos en medio de rocas, que nos recuerdan lo abrupta que es la Costa Brava, ésta, desde el mar nos ofrece un espectáculo de gran belleza. A Sílvia, le cuesta saber que distancia le queda aun por nadar, en la piscina, cada 25 metros tiene una referencia, aquí no, esto le hace levantar la cabeza continuamente… el grupo intenta tranquilizarla nuevamente. Lo que a ella le pasa es absolutamente normal y, en mayor o menor medida, nos ha pasado a todos la primera vez.

Llegamos a l’Illa des Bot, donde nos observan gaviotas y dos cormoranes, desde aquí ya vemos Cala Sa Boadella, la llegada es muy agradable, con un fondo rocoso, zonas de posidonia y una arena clara nos dan la bienvenida.

Nos reagrupamo y continuamos

Mitad del recorrido. Salimos del agua y comentamos lo que hemos visto, que sensaciones hemos tenido, si el neoprenos nos molesta, si con él vamos más cómodos… Silvia no quiere volver nadando, dice que lo hará a pie por el camino de ronda. Sin quererla hacer cambiar de opinión el grupo la arropa, le dice que como ella quiera, pero que si se decide por nadar, no la dejará sola, lo hará tranquilamente a su lado, tal y como lo hemos hecho durante la primera mitad del recorrido. Después de descansar unos minutos,  se relaja, quizá por el ambiente del grupo, quizá ahora es consciente de la distancia que deberá nadar, que ya conoce los rincones por los que deberá pasar… decide que sí, que volverá nadando con el grupo.

El grupo nada más constante, ya no nos entretenemos tanto, Silvia también lo hace, nadando más a ritmo, más seguido, más cómodo, más rápido, disfrutando más aún.

 

Lo conseguiguimos

Minutos después llegamos, escalonados, al punto de partida. La llegada es una fiesta para todos. Para Sílvia ha sido una victoria!

El grupo está encantado de haberla acompañado en su primera salida. Unas palmeras de hojaldre y chocolate y un pastel de plátano y chocolate –mucho chocolate-,  que han traído miembros del grupo, hacen que la recuperación sea rápida, al tiempo que se comenta la salida y programando ya, algunos, la próxima.

Estamos a mediados de Marzo y la playa de Fenals está llena de gente. Solo faltan unas horas para que llegue la primavera pero en Lloret, ya hay ganas de verano.